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La Nueva Geografía y las cifras de la Sociedad de la Información
Andrés Font

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EL SUR DE CALIFORNIA EN LA ENCRUCIJADA

Seguramente sea el Sur de California, es decir los cinco condados que componen lo que se denomina el ‘gran Los Angeles’, la región del mundo que mejor ha representado la transición de la economía industrial a una ‘postindustrial’. Y ello se debe, en gran medida, a Hollywood, meca indiscutida y ejemplo de un nuevo tipo de industria no industrial, valga la expresión, como es la cinematográfica. Es por ello, que resulta particularmente interesante analizar su situación actual cuando en estos momentos está produciéndose otra transición: de la postindustrial a la Sociedad de la Información o del Conocimiento.

La ‘tradición’ tecnológica del Sur de California

Un hecho que merece la pena resaltar, por lo desconocido, es que el Sur de California es algo más que películas y ocio, y que cuenta con una tradición tecnológica que, además, se remonta a finales del s. XIX, cuando se crea el California Institute of Technology, más conocido por ‘Caltech’. Y que ya en los años 30, se convierte en una de las instituciones de enseñanza más prestigiosas de los EEUU, sin la cual no es posible entender el asentamiento y desarrollo en esta región de la industria aeronáutica que con la Segunda Guerra Mundial se convertirá en la base de su desarrollo científico y tecnológico.

El fin de la Guerra Fría como punto de inflexión

El desarrollo tecnológico del Sur de California ha estado vinculado históricamente con el desarrollo de la industria militar de su país, de ahí que los conflictos bélicos en los que éste ha participado (Segunda Guerra Mundial, Corea, Vietnam) han supuesto factores decisivos para este desarrollo y su consecuente crecimiento económico. Es por ello, que el fin de la ‘guerra fría’ supusiera con la perdida de 330.000 empleos (relacionados con el sector de la defensa) un auténtico punto de inflexión en la dinámica económica de la región. Se puede entender fácilmente el impacto que causó un hecho de estas características y que llevó a una ola generalizada de pesimismo respecto a su futuro, obligando a un replanteamiento de su estrategia de desarrollo.

Del hard al soft

Junto a las actividades aeronáuticas y el petróleo, para el Sur de California su tercera vía de crecimiento económico ha sido la industria del cine, hasta el punto de convertir a Los Angeles en su indiscutible capital mundial.

Ahora bien, en este sector ha ocurrido un hecho que lo diferencia de los otros dos y que tiene una trascendencia especial en su evolución como tal, y en su contribución a la economía de la región en general. Se trata de lo que podría denominarse su capacidad de ‘clusterización’ por una parte, y en su capacidad de adaptación, por otra.

La localización de actividades cinematográficas se remonta a las primeras décadas del s. XX fundamentalmente de la mano de visionarios de la costa este, que llegaron atraídos por las bondades del clima. Una primera ‘prueba de fuego’ la constituyó la llegada en la década de los 50 de la televisión y el desafío que suponía que ésta estuviera basada fundamentalmente en la ciudad de Nueva York. Los Angeles supo responder adecuadamente a este desafío la mayoría de series televisivas acabaron haciéndose allí. Posteriormente, el intento de otras zonas de los EEUU y Canadá por convertirse en alternativas a Hollywood, acabó con el resultado conocido.

Junto a esta ‘capacidad competitiva’ de Los Angeles que le ha permitido enfrentarse con éxito a sus potenciales rivales, está lo que podríamos denominar su ‘capacidad evolutiva’ que le ha llevado a ensanchar progresivamente su base de actividades: desde el cine, pasando por la televisión, y llegar a la industria musical, parques temáticos, etc., hasta constituirse en el ‘clúster del ocio’ por excelencia, y que emplea cerca de 250.000 trabajadores y genera más 9 billones de dólares norteamericanos anualmente.

Sus retos ante el futuro

A principios del s.XXI, y en plena transición hacia la Sociedad de la Información, el Sur de California se enfrenta, una vez más, con un nuevo reto y un nuevo competidor. Su reto: el cada vez más importante sector de los juegos multimedia infantiles. Su competidor: Japón, que parte con una ventaja clara inicial en este ámbito. Sin duda ninguna, vamos a asistir a una de las ‘batallas’ empresariales y regionales más apasionantes de la Sociedad de la Información que contribuirá a configurar, de forma decisiva, la nueva geografía económica.