EL ACCESO A INTERNET EN LOS
PAÍSES SUBDESARROLLADOS
Las condiciones de infraestructura y acceso en los
países subdesarrollados son aún muy diferentes de las existentes
en los países con niveles de ingreso alto. En el África
Subsahariana, hay menos de una línea de teléfono fija, y
poco más de un móvil, cada 100 habitantes. En el Sur de
Asia, hay menos de una línea fija cada 25 habitantes, menos de
un móvil cada 100 y un 42% de los pueblos sin servicio telefónico.
Con relación al acceso a internet, las cifras
son incluso más preocupantes. Si bien las regiones de África
Subsahariana y Sur de Asia concentran más del 30% de la población
mundial, sólo uno de cada 1.000 hosts en el mundo se ubica
en estas regiones, que albergan a poco más del 3% de los usuarios
de internet.

Los altos costes de los servicios básicos
de telecomunicaciones en estos países hacen prácticamente
imposible a un ciudadano medio hacer frente a los desembolsos necesarios
para acceder a una conexión a internet, e incluso a un teléfono.
En los países africanos, el coste medio de acceso a internet es
varias veces el ingreso medio de una persona, y el coste de conexión,
sumado al de mantenimiento de una línea fija, representa de media
un tercio del PIB per cápita. El coste de las llamadas locales
desde teléfonos fijos, por otra parte, es más alto en los
países en desarrollo que en los países de ingresos altos,
potenciando aún más las diferencias existentes entre regiones.
Otro factor que afecta signifi cativamente a estos
precios es la falta de ancho de banda interregional, fundamental en el
caso de estos países, ya que en la mayoría de ellos la producción
de contenidos es insignifi cante. En el África Subsahariana son
pocos los países que disfrutan de una capacidad superior a los
50 Mbps (equivalente al ancho de banda del que disponen unos 25 usuarios
de cable-módem en Norteamérica o Europa) y la gran mayoría
no dispone de más de 5 Mbps. En los países más pobres
de Asia, la situación es similar. Ésta es una de las razones
que justifican el alto precio que se debe pagar en estos lugares por una
conexión simple de 56Kbps.

En cualquier caso, la mayor parte de los ciudadanos
en estos países no cuenta siquiera con la opción de contratar
los servicios, puesto que son pocas las ciudades en cada país –fuera
de las capitales– que cuentan con puntos de presencia de internet
(POP).

Otras barreras importantes para el desarrollo de
la Sociedad de la Información son la falta de regularidad en la
provisión de electricidad, la deficiencia existente en las redes
de transporte, los bajos niveles de educación de los ciudadanos
y la poca capacidad de las empresas.
Al mismo tiempo, comienzan a percibirse signos esperanzadores.
A medida que varios gobiernos han decidido implantar estrategias nacionales
de desarrollo de infraestructuras de información y comunicación,
se ha acelerado el despliegue de nuevos cables de fi bra óptica
y se ha generalizado la concesión de licencias para la prestación
de servicios por satélite de bajo coste VSAT. También son
interesantes las nuevas soluciones de acceso, de bajo coste, como la que
está estudiando el MIT Media Lab Asia en la India, por
la cual un autobús en movimiento con una antena WiFi provee de
acceso a internet durante el intervalo de tiempo que se encuentra en una
zona determinada.
Sin embargo, los problemas estructurales existentes
en estos países –relacionados, principalmente, con los altos
niveles de pobreza y la falta de orden interno – reducen las posibilidades
de que se produzca un cambio radical en la situación actual de
las TIC, al menos a medio plazo.
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